Etapa 1E: Pontevedra - A Armenteira | Recorrido

Distancia: 
20,5 km
Duración: 
5 h
Dificultad: 
3
Paisaje: 
3

0,0

3,9 km

Desde el santuario de la Virgen Peregrina debemos ir en busca del puente do Burgo, en el otro extremo del casco antiguo.

La señalización nos lleva a dicho puente por la Rúa dos Soportais da Ferraría (con soportales, dejando la Praza da Ferraría a mano derecha) y, en la Praza de Curros Enríquez (con fuente de 4 caños), vamos a la derecha por la Rúa Real hasta desembocar junto al río Lérez. Cruzamos dicho río por el antiguo puente do Burgo, reservado al uso peatonal, y salimos a una rotonda; tomamos la calle de enfrente para desviarnos, de inmediato, por la primera a la izquierda, que es la Rúa da Santiña. Más adelante seguimos en la misma dirección por la Rúa da Gándara.

3,1 Pontecabras. Aquí se sitúa la bifurcación de caminos: el Central prosigue a la derecha bajo la vía del tren, mientras que la Variante Espiritual, anunciada con un gran cartel, va a la izquierda cruzando el río da Gándara.

Dejamos a ambos lados algunas ruinas que pertenecieron al complejo fabril químico Cross, que ahora pertenece al grupo Nogar, en su día instalado en las marismas de Alba. Pasamos por encima de la Autopista del Atlántico (AP-9) para subir, por una pista local, hasta la aldea de O Freixo, donde se alza la capilla de San Paio.

0,8 O Freixo.

3,9

0,5 km

Divisando las marismas de Alba y la ciudad de Pontevedra, avanzamos sobre la carretera PO-310 y al lado de un cruceiro, primero de los muchos que encontraremos en la ruta, ya que estamos en tierra de afamados canteros. Poco después comienza el núcleo de Parada.

4,4

1,2 km

Desde el barrio de Arriba descendemos, desviándonos a la derecha, al de Abaixo, donde por un túnel en cajón pasamos bajo el corredor VG-4.8.

Principia aquí un tramo agradable, donde primeramente una pista de asfalto rugoso, entre prados, viñedos y arbolado, se dirige a la aldea de Casal do Mendo. La evitamos para continuar por una bella senda que asciende hasta la iglesia de San Pedro de Campañó.

La ruta gira a la izquierda y discurre ante los petroglifos das Forcadas, que han quedado prácticamente integrados en el campo de la fiesta de Campañó. Llegamos a Cabaleiro ante el hotel Campaniola, con su bar-restaurante. No es la única oferta del lugar, ya que en la plaza del cruceiro funcionan otros dos restaurantes.

5,6

1,1 km

Dejando atrás las últimas casas, nos introducimos en un eucaliptal, por un camino de tierra, a través del que entramos en el concello de Poio.

Recuperando las panorámicas sobre la ría, el Camiño Salgueira cruza un regato y pasa junto a otro cruceiro. Bordeamos la aldea de Fragamoreira hasta llegar a la carretera EP-0603.

6,7

1,7 km

La ruta va ahora paralela a la VG-4.8 por el Camiño Casaliño. Durante 300 m se convierte en una pista de tierra, pero luego vuelve a estar asfaltada y pasa sobre el corredor para aproximarse a la gran mole del monasterio de San Xoán de Poio, visible al fondo.

Por la aldea de A Bouza llegamos a una rotonda, y desde ella al monasterio, cuyo atrio, con el preceptivo cruceiro, es un privilegiado mirador sobre la ría.

8,4

0,9 km

Junto a la casa consistorial de Poio descendemos por una acera de granito, entre muros de piedra, al lado de un cruceiro y del bar Castro, en el que suelen parar los peregrinos. En la ría localizamos la villa de Marín y la isla de Tambo.

Desembocamos en una rotonda de la carretera PO-308 (café-pastelería, supermercado a 200 m en sentido de Pontevedra), donde no hay más remedio que seguir por su arcén 100 m, y luego una acera. Es necesario cruzar la vía, antes de llegar a la nueva rotonda, en el primer paso de cebra.

Pronto dejamos la incómoda compañía del tráfico para continuar por la aldea de A Seara hacia el mar, tomando luego una senda adoquinada, enseguida de tierra, que bordea el colegio y llega al paseo marítimo.

9,3

0,5 km

Bordeando el circuito de pump track, que en 2022 fue instalado encima del camino, cruzamos el arroyo do Mouro para proseguir junto al campo de fútbol.

Superado el complejo deportivo, accedemos a un parque litoral extenso, en el que es posible continuar al borde del mar, aunque se da más rodeo. En él se suceden los monumentos “Roda libre, refachos ao ceo”, dedicado a los moteros fallecidos, y de la Emigración, ideado por el premio Nobel de la paz Adolfo Pérez Esquivel en el Parque da Memoria. Estamos en A Seca.

9,8

0,9 km

Con Combarro a la vista, resulta imposible seguir por la orilla, por lo que regresamos a la carretera provincial para, por su nueva acera de hormigón rugoso amarillo, recorrer por una recta el núcleo de Casalvito.

10,7

0,6 km

Proseguimos por la acera hasta encontrar, en O Padrón, la bajada al mar. Por la pequeña playa do Padrón accedemos al casco antiguo de Combarro, donde nos reciben un crucero y un hórreo con su era, emblemas que se repiten en la localidad. Subimos hasta la entrañable Praza da Fonte.

11,3

0,8 km

Dejamos el casco antiguo cruzando por última vez la carretera PO-308, en este tramo titulada como Av. da Cruz. Justo después comienza el gran ascenso de la jornada desde la Praza Pé da Porta (cruceiro). Entre huertas y casas, el Camiño da Torre zigzaguea a la vez que proporciona nuevos encuadres sobre Marín y la ría.

En la aldea de Cidrás una casa ha sido decorada con conchas y un mural de peregrinos. Hasta Xuviño es preciso superar una fuerte rampa con el cartel “Solo Peregrinos”; en el camino se suceden las vieiras pintadas y calabazas, todo un detalle para que la cuesta se torne más ligera.

12,1

1,3 km

Entre las casas vamos a la derecha por una carreterilla (fuente). La dejamos a mano izquierda para seguir subiendo por el Camiño do Regueiro. Una pista asfaltada prosigue entre viñas hacia el monte, en esta zona con arbolado autóctono.
Dejamos a la izquierda el lugar de A Armada y alcanzamos, guiados por un par de cruceiros, la aldea de O Esperón.

13,4

7,1 km

Junto a una fuente y las casas de Vilar nos metemos en un monte de acacias, girando hacia el sur por una pista asfaltada que se prolonga hasta el mirador do Loureiro.

En este punto vamos hacia el oeste para, 300 m después, desviarnos a la izquierda por una ancha pista forestal. Atravesamos un cuidado monte comunal en el que es posible cruzarse con caballos libres.

A la altura de un depósito de agua, desde el mirador do Cal do Marroco contemplamos la boca de la ría con la villa de Bueu. Por un altiplano, a la sombra de pinos y, sobre todo, de eucaliptos, vamos rodeando el monte Redondo hasta toparnos con la carretera CF-102, que tomamos a la derecha.

A los 200 m la dejamos por la izquierda para circular muy cerca del petroglifo do Outeiro do Cribo. Hemos superado ligeramente la cota de los 400 m de altura, y ahora toca bajar. Lo hacemos primero suavemente, luego de forma más abrupta, por una boscosa vaguada.

Superado el estrecho camino, encajado en el terreno, con escalones naturales en la roca granítica (muy malo para las bicis), contemplamos la ría de Arousa y, en un plano más próximo, el monasterio de Armenteira.

El tramo final discurre, en forma de senda, junto al río San Martiño, que cruzamos poco antes de bordear la cerca del cenobio. Visitar el templo cisterciense, y las dependencias monásticas, es muy recomendable.

20,5